A la sombra del Tomate: Memoria de un poeta

18 agosto 2006

Memoria de un poeta

El poeta fue uno de los más de 5.000 granadinos ejecutados. Fue fusilado la madrugada del 18 o 19 de agosto junto al maestro Dióscoro Galindo y los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Joaquín Arcollas ante un viejo olivar conocido como 'Aynadamar', fuente de las lágrimas, en Víznar (Granada), donde aún reposan sus restos con los de los otros tres compañeros.

Durante la noche del 18 al 19 fue conducido a La Colonia, una cárcel improvisada en una villa de recreo, a las afueras de Víznar. Al amanecer, como escribió Antonio Machado, se le vio caminar entre fusiles, en Granada, en su Granada.

Federico García Lorca le dedico esta poesía a su amigo Ignacio Sánchez Mejías, aunque serviría también ahora para dedicársela a él.

ALMA AUSENTE

No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce el niño ni la tarde
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra,
ni el rasgo negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque to has muerto para siempre.

Porque, to has muerto para siempre
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.

No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca.
La tristeza que tuvo tu valiente alegría.

Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.

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